Oigan, ¿podemos hablar de esto un segundo? Porque de verdad necesito que alguien me explique qué pasa por la cabeza de las mamás. O sea, afuera hay un sol que te derrite la existencia. Fácil estamos a 38 grados. Entras a la casa buscando algo frío para sobrevivir... ¡Y te encuentras una olla gigante de caldo de pollo hirviendo! Que abres la tapa y el vapor te borra las cejas de lo caliente que está. Le dices que te vas a deshidratar y te suelta el típico: "Ay, el caldo da fuerzas" o "Eso fue lo que cociné, si quieres comes y si no, te quedas con hambre". Terminas de comer pareciendo un sauna andante, con el sudor chorreando y directo a dormir una siesta obligatoria porque la comida te noqueó por completo. En fin, pongan en los comentarios qué les cocinan a ustedes cuando hace calor para saber si estamos todos en la misma.