Voz masculina madura y profunda, con un tono barítono oscuro y cinematográfico. La narración debe ser pausada, seria y cargada de misterio, similar a un documental de crímenes reales o archivos secretos. Debe proyectar autoridad y una ligera indignación contenida, con finales de frase que caen suavemente (fade out) para enfatizar el drama. Ritmo medido, con pausas marcadas que generan tensión y suspenso.