Las ideas disruptivas son aquellas que transforman una industria o mercado al romper con los modelos existentes, ofreciendo soluciones innovadoras para problemas que antes no se resolvían o se resolvían de manera ineficiente. Surgen del cambio de paradigmas y se apoyan en la tecnología y la creatividad para generar nuevos productos, servicios y formas de hacer las cosas. Ejemplos notables incluyen el streaming de video, que reemplazó a las tiendas de alquiler, o la computación personal, que revolucionó la forma de acceder a la tecnología, según la teoría de Clayton Christensen.