"Olvida la imagen del anciano aburrido bajo un manzano. Isaac Newton fue un hombre que vivió en la frontera entre la ciencia y la magia negra. En 1665, mientras la Gran Plaga de Londres amontonaba cadáveres en las calles, Newton se refugió en su granja de Woolsthorpe. Allí, en total soledad, no solo inventó el cálculo para medir el universo, sino que descubrió que la luz blanca es, en realidad, un incendio de colores ocultos. Pero su verdadera obsesión no era este mundo... era el siguiente."