Hoy… el mundo ha pronunciado mi nombre. Un nombre que nació entre montañas, entre escuelas humildes y niños con hambre de aprender. (Pausa breve) Dicen que he ganado el Premio Nobel… Pero yo no escribí para premios. Escribí por el dolor… por la ausencia… por el amor que nunca se fue. (Camina lentamente) Fui maestra antes que poeta. Y en cada niño vi un futuro que debía ser protegido con palabras. (Mira sus manos) Estas manos… no solo escribieron versos, también abrazaron tristezas, también sembraron esperanza. (Con más fuerza) Hoy no soy solo yo… Hoy habla América Latina, hablan las mujeres, hablan los olvidados. (Pausa, voz suave) Si mis palabras han llegado tan lejos… es porque nacieron desde lo más profundo del alma. (Levanta la mirada con firmeza) Que este premio no sea un final… sino un comienzo. Para que nunca dejemos de sentir… ni de escribir… ni de creer.