Los científicos han tratado de responder esta pregunta durante siglos. Una de las teorías más aceptadas dice que bostezar es un mecanismo para enfriar el cerebro. Sí, como lo oyes. Cuando estamos agotados o aburridos, nuestra actividad cerebral disminuye y nuestra temperatura interna sube. Entonces, al bostezar, tomamos una gran bocanada de aire fresco que ayuda a enfriar nuestro cerebro.