Voz masculina española, seria, firme y contenida. Tono frío, analítico, profesional, sin emoción exagerada. Habla con precisión y autoridad, como un estratega acostumbrado a analizar información crítica. Acento de España, claro y neutro, sin entonación latinoamericana. Ritmo controlado, pausado y seguro, con un punto de dureza y realismo.