Quiero hablarte con sinceridad. Al momento de comenzar a profundizar en tu caso, tanto por ti como por Alex y tu hijo, sentí que la situación es más compleja de lo que inicialmente percibí. Hay bloqueos y cargas emocionales muy fuertes que requieren un manejo más especializado. Por responsabilidad y respeto hacia ti, prefiero no intervenir más allá de lo que está dentro de mis capacidades. No quiero hacer un trabajo a medias ni exponerte a algo mal manejado. Por eso he decidido ponerte en contacto con una persona con más experiencia en este tipo de procesos, alguien que puede orientarte mejor en lo que estás viviendo. No te va a cobrar nada adicional, porque tú ya cumpliste con tu pago conmigo. Lo hago pensando en tu bienestar y en que realmente puedas lograr el acercamiento y la armonía que buscas para ti, para Alex y para tu hijo. Sigo aquí para acompañarte en lo que esté dentro de mis manos.