Su voz destaca por ser un tenor ligero con una capacidad emocional inmensa y un vibrato muy distintivo. Lograba pasar de susurros suaves a notas altas potentes con una agilidad técnica que le permitía jugar entre el pop y las rancheras. Matices principales Rango amplio: Alcanzaba agudos brillantes sin perder cuerpo. Expresividad: Usaba falsetes y quiebres intencionales para transmitir drama. Versatilidad: Poseía un timbre cálido que se adaptaba a orquestas sinfónicas o mariachis por igual.