Entro a la cancha y el estadio se inclina, llegó el guardián, ¡el León de Colina! En el arco soy gigante, no me importa el miedo, porque hoy a mí me apoya Chile entero. Con 6 años ya manejo el destino, Mateito en el nombre, un crack en el camino. Un Súper Campeón, ejemplo de superación, mi meta es clara: darle alegría a mi nación. Muchos dudaron, pero el juego se dio, yo demostré que se podía siendo chico, sí señor. Yo no solo represento a Colina en este sendero, soy arquero de fútbol con un potencial entero. Porque soy un chileno que a mi tierra represento, atrapando sueños, aprovechando el viento. Sigo estando acá, con el puño de metal, mira mi guante, mi nivel es internacional. Hay algo que no se puede cambiar en el tiempo, no pueden cambiar que este es mi momento. Yo siempre gano porque encima lo propongo, meto el gol de arco a arco y en la red lo pongo. Yo en la batalla soy constante todo el tiempo, mi voluntad es firme, no se la lleva el viento. Anoten la historia, miren cómo pasa: ¡El León está rugiendo y el menor nunca fracasa!