Durante la antigua Grecia, convivían héroes, dioses, monstruos, reyes, príncipes y guerreros, un mundo sumido en un perfecto orden y caos a la vez. Es en este contexto donde surge una imagen como Helenius un semidiós que buscaba ser aceptado en el Olimpo y en su búsqueda por ascender allí emprendió una ida al oráculo de Delfos, un santuario dedicado al Dios Apolo donde los viajeros iban a buscar respuestas y consejos, es aquí donde la sacerdotisa Pitia le ordeno que tenía que liberar a la isla de Creta del despiadado minotauro, un monstruo mitad humano mitad toro que devoraba carne humana, si quería empezar un camino a la ascensión del Olimpo