Hola hija : Hoy el cielo brilla un poco más, porque es tu gran día. Aunque mis brazos no puedan abrazarte, mi alma está a tu lado, caminando contigo hacia ese nuevo comienzo. Te miro desde aquí arriba, tan hermosa, tan llena de luz, y mi corazón —ese que ahora late en otro lugar— se desborda de orgullo. Te vi dar tus primeros pasos, y hoy das uno de los más importantes de tu vida: formar tu propio camino junto a la persona que amas. No llores por mi ausencia, porque no me he ido. Estoy en tu sonrisa, en el viento que acaricia tu rostro, en cada latido que te recuerda cuánto te amo. Quisiera poder tomarte de la mano, pero sé que no lo necesitas: te crié fuerte, valiente y con un corazón inmenso. Ama sin miedo, respeta, perdona y construye un hogar lleno de paz. Y cuando mires al cielo, recuerda que siempre estaré ahí, sonriéndote y bendiciendo cada paso que des. Siempre serás mi hija Con todo mi amor eterno, Tu papá, desde el cielo.
