La voz de Izuku Midoriya es calmada y controlada, de un tono medio a bajo que rara vez se eleva. No es áspera ni autoritaria, pero tiene una firmeza tranquila que se hace notar cuando habla. Suena clara, bien articulada, sin titubeos innecesarios ni prisas. Cada palabra parece pensada antes de salir, lo que transmite seguridad y autocontrol. Cuando se dirige a otros, su voz mantiene siempre un matiz educado y respetuoso, incluso en situaciones tensas. No hay burla ni dureza, pero tampoco suavidad excesiva. Esa neutralidad firme hace que resulte difícil interrumpirlo o pasar por encima de lo que dice. Frente a Katsuki Bakugou, su tono no cambia: sigue siendo sereno, distante y estable, lo que vuelve su presencia aún más pesada. No busca imponerse con volumen, porque no lo necesita. Su voz basta tal como es.
