Angel
от Angel Gabriel Gómez LópezBienvenidos a "Crónicas del Ayer y Hoy", el podcast donde contamos historias fascinantes que conectan nuestro pasado con el presente. Soy Angel Gómez, y hoy transmitimos desde la estación "Voces del Pasado". Prepárense para un viaje extraordinario por la enigmática Ruta Puuc, siguiendo los pasos de la excursión realizada por la Preparatoria Felipe Carrillo Puerto este domingo 16 de marzo.
Acompáñenme en este recorrido donde descubriremos los secretos de la cosmovisión maya, exploraremos impresionantes estructuras prehispánicas y comprenderemos cómo estos antiguos sabios entendían el universo. Una travesía que, les aseguro, cambiará su forma de ver esta civilización milenaria.
EPISODIO 1: "LA TIERRA DE LOS NO MUCHOS"
Antes de sumergirnos en los detalles arquitectónicos o en los increíbles sitios que visitaron los estudiantes, permítanme compartirles algo fundamental para entender la mentalidad maya. ¿Alguna vez se han preguntado qué significa realmente la palabra "Mayab"?
Pues bien, durante esta excursión, el guía explicó algo revelador: "Mayab" no es una palabra simple, sino la combinación de dos términos. "Ma", que significa "no", y "Yab", que significa "muchos". Por lo tanto, cuando hablamos de "la tierra del Mayab", estamos refiriéndonos a "la tierra de los no muchos".
¿Se dan cuenta de lo que implica? Los mayas no se consideraban una civilización masiva, sino una élite, un grupo selecto y privilegiado. Esta concepción permea toda su organización social, religiosa y política.
El domingo pasado, mientras el sol comenzaba a elevarse sobre las estructuras milenarias de Uxmal, un grupo de estudiantes de la Preparatoria Felipe Carrillo Puerto escuchaba atentamente esta explicación.
"Si no pienso como maya, si no siento como maya, si no hablo como maya, si no hago como maya, ¿Cómo voy a entender esto?", les decía el guía con cierta frustración. "No lo voy a entender. Lo voy a entender chuecamente."
Y tenía razón. Para apreciar verdaderamente lo que estaban viendo, era necesario despojarse temporalmente de nuestra visión occidental del mundo e intentar adoptar la cosmovisión maya. Una cosmovisión profundamente compleja y fascinante que ahora exploraremos juntos.
Imaginen por un momento que están allí, sintiendo el calor de la península yucateca, escuchando el suave sonido de las aves tropicales, y preparándose para un viaje no solo físico sino espiritual a través del tiempo.
Pero antes de continuar, permítanme situarlos geográficamente. La Ruta Puuc es un recorrido por diversos sitios arqueológicos ubicados en el sur de Yucatán y parte de Campeche. El término "Puuc" significa "colina" en maya, y hace referencia a la cadena de colinas bajas donde se encuentran estos centros ceremoniales. El estilo arquitectónico Puuc es distintivo: se caracteriza por fachadas finamente decoradas con mascarones, representaciones geométricas y elementos naturalistas como serpientes y aves.
La excursión de la Preparatoria Felipe Carrillo Puerto se centró principalmente en dos sitios emblemáticos: Uxmal, el gigante de la región, y Kabáh, un sitio menos conocido pero igualmente fascinante. Ambos, conectados en la antigüedad por un "Sacbé" o camino blanco, como si fueran dos polos de energía comunicados por un cordón umbilical de piedra caliza.
Pero antes de adentrarnos en estos sitios, debemos entender la forma en que los mayas comprendían el espacio y el tiempo. Una concepción radicalmente diferente a la nuestra, pero no por ello menos sofisticada.
EPISODIO 2: "LOS CUATRO RUMBOS DEL UNIVERSO"
Para los mayas, el universo estaba organizado según los cuatro puntos cardinales, pero no como simples referencias de orientación como las entendemos hoy. Cada rumbo tenía asociaciones profundas con elementos, fuerzas, números y energías específicas.
Durante la excursión, el guía explicó detalladamente esta concepción mientras el grupo se encontraba frente a la majestuosa Pirámide del Adivino, o como él correctamente señaló, la Pirámide de Kukulcán.
El Oriente, el Este, de donde nace el sol, era considerado la fuente de toda energía vital. Asociado con el fuego, representaba la acción, el movimiento, la expansión. Se le asignaba el número cinco, el número del maestro. Cada amanecer, algunos mayas realizaban un ritual para "recargar" esta energía.
"En el este es el lugar de donde viene la luz, la energía, el calor, la fuerza, el movimiento," explicaba el guía mientras demostraba un antiguo ritual. "Estos varones están haciendo una recarga de poder del oriente. Poder del oriente es la fuerza, el amor, el movimiento, la expansión."
Imaginemos a los estudiantes, algunos aún adormilados por el temprano despertar, observando cómo el guía entreabría las piernas orientado hacia el este y decía: "Dame fuerza, dame expansión", mientras respiraba profundamente.
En contraste directo, el Poniente, el Oeste, donde el sol se oculta, estaba vinculado al agua, al reposo, la quietud, la contracción. Era el rumbo de la recuperación, el descanso, la sanación. Se le asignaba el número siete, y era aquí donde se realizaban los rituales para atraer la lluvia.
El Sur, por su parte, estaba relacionado con la tierra, la materialidad, la riqueza y los bienes tangibles. Se le asignaba el número cuatro, el número de la tierra, y se consideraba una energía femenina.
Finalmente, el Norte se asociaba con el aire, el espacio, los antepasados, el espíritu. Era una energía masculina, y curiosamente, las construcciones más imponentes solían estar orientadas hacia este punto cardinal. Según la creencia maya, el espíritu de los difuntos viajaba hacia el norte.
Pero la cosmovisión maya iba más allá de lo horizontal. También concebían trece niveles hacia arriba, conocidos como Oxlahuntikú, y nueve niveles hacia abajo, Bolontikú. Ambos igualmente sagrados, formando un equilibrio vertical que, junto con los cuatro rumbos cardinales, permitía la conexión con lo que ellos llamaban el Corazón del Cielo y el Corazón de la Tierra.
Esta numerología maya no era un simple ejercicio teórico, sino que se aplicaba prácticamente en sus construcciones. Por ejemplo, en el Cuadrángulo de las Monjas en Uxmal, el guía hizo notar algo revelador:
"¿Qué contamos en el Cuadrángulo de las Monjas? Nueve puertas en el poniente. Los mayas aplicaban la numerología... Bolontikú, se los expliqué. Bolón en maya es nueve. Y aquí veo nueve puertas... Por eso aquí los mayas hicieron nueve puertas."
Nueve puertas que representaban los nueve niveles del inframundo, orientadas hacia el poniente, el rumbo del descanso y la quietud. Arquitectura y cosmovisión perfectamente entrelazadas.
Mientras el guía explicaba estos conceptos, Antonio, uno de los estudiantes, hizo un comentario jocoso sobre tener siete novias, relacionándolo con la numerología maya, lo que generó risas entre sus compañeros y un momento de distensión en medio de tanta información.
Pero el guía no se detuvo ahí. Procedió a explicar otro concepto fascinante: la dualidad energética según la visión maya.
EPISODIO 3: "LA DANZA DE LAS ENERGÍAS"
Para los mayas, existían dos tipos fundamentales de energía que fluían constantemente por el universo y por sus estructuras arquitectónicas:
La energía celeste: proveniente del universo, de carácter masculino, positiva (en términos matemáticos, no morales), y que giraba en sentido contrario a las manecillas del reloj.
Y la energía terrestre: humana, femenina, negativa (nuevamente, en términos matemáticos), que giraba en el sentido de las manecillas del reloj.
Para demostrar este concepto, el guía realizó un experimento sorprendente utilizando un péndulo. Pidió a varios estudiantes que se acercaran a uno de los arcos mayas y colocó el péndulo primero en el interior del arco y luego en el exterior.
"Sentido femenino, sentido humano, terrestre, así gira el péndulo en el exterior. La otra posibilidad es que el péndulo gire contra reloj. Cuando gira contra reloj tenemos la energía celeste, la energía del universo, la energía positiva," explicaba mientras el péndulo confirmaba su teoría, girando en sentidos opuestos según su posición.
"Lado interno, energía celeste, lado externo, energía terrestre. Se confirma que nuestros mayas antepasados construían sus ciudades para captar energía de las estrellas y aunque hayan pasado los siglos, las destrucciones, sigue habiendo lo mismo."
Este concepto de energías duales permeaba toda la arquitectura maya. Los arcos, las puertas, los edificios, todo estaba diseñado para canalizar estas energías de manera específica. No construían al azar; cada elemento arquitectónico tenía un propósito energético preciso.
Y es aquí donde debemos hacer una pausa en nuestro recorrido. Nos hemos sumergido en la cosmovisión maya, en su comprensión del espacio y las energías. Ahora, tomaremos un breve descanso antes de adentrarnos en los detalles específicos de los sitios arqueológicos que visitaron los estudiantes de la Preparatoria Felipe Carrillo Puerto.
EPISODIO 4: "UXMAL: LA CIUDAD DE LOS TRES TIEMPOS"
El sol ya estaba alto cuando el grupo llegó a Uxmal, la joya de la Ruta Puuc. Con sus imponentes estructuras y su refinada arquitectura, Uxmal representa el apogeo del estilo Puuc maya.
Lo primero que captó la atención de los estudiantes fue, por supuesto, la majestuosa pirámide conocida popularmente como "Pirámide del Adivino". Sin embargo, el guía rápidamente corrigió este nombre.
"Esta pirámide debería llamarse pirámide de Quetzalcoatl, porque aquí llegó el hombre Dios. Y a ese señor que entula Hidalgo, le llamaron Quetzalcoatl... Desde que los mayas lo vieron dijeron, 'Tú te llamas Cuculcán'."
Según explicó, Kukulcán (la versión maya de Quetzalcóatl) llegó a estas tierras en el año 987 d.C., durante el reinado del Rey Ulil. Se le atribuían poderes extraordinarios, como la capacidad de sanar enfermedades y hasta resucitar a los muertos. La forma redondeada de la pirámide, tan distintiva y diferente a otras estructuras mayas, estaba asociada precisamente a este dios serpiente emplumada.
Mientras el grupo recorría la base de la pirámide, el guía señaló un detalle interesante: muchas de las cabezas de serpiente que originalmente decoraban la estructura habían sido saqueadas.
"El nombre de ese ladrón saqueador investido de cónsul de Estados Unidos: Edward Thompson," comentó con evidente indignación.
Este Thompson no solo saqueó Uxmal, sino que también es tristemente célebre por sus excavaciones en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá, de donde extrajo numerosos artefactos que hoy se encuentran en museos extranjeros.
Continuando con el recorrido, el grupo se dirigió hacia una de las estructuras más impresionantes de Uxmal: el Cuadrángulo de las Monjas. Este conjunto de edificios, orientado hacia el poniente, presentaba, como ya mencionamos, nueve puertas que simbolizaban los nueve niveles del inframundo maya.
La arquitectura del lugar dejó impresionados a los estudiantes. Columnas finamente talladas, mascarones de estilo Puuc, frisos con representaciones de serpientes y aves... Un verdadero festín visual que evidencia el alto grado de sofisticación alcanzado por los mayas.
El guía llamó la atención sobre un elemento arquitectónico particular: las "cresterías", esas estructuras que coronan algunos edificios y que, según explicó, posiblemente contenían trompetas de barro.
"En esas cresterías ponían trompetas seguramente de barro... Esas trompetas estaban diseñadas de tal manera que cuando soplaba el viento en cierta dirección, la forma de la trompeta producía sonido."
Estos sonidos eran atribuidos a los "bacabs", seres espirituales asociados con el viento en la mitología maya. Una tecnología acústica sorprendente que transformaba los edificios en instrumentos musicales activados por el viento.
Durante el recorrido, el grupo también observó un "Templo de los Palos", estructura que generó algunos comentarios jocosos entre los estudiantes cuando el guía explicó el significado del término.
"¿A qué se le llama palo? Nadie lo sabe. Al miembro masculino, ¿verdad?"
Este templo estaba relacionado con rituales de fertilidad, aspecto fundamental para una civilización agrícola como la maya.
De hecho, esta mención del "palo" dio pie a una situación divertida cuando uno de los estudiantes, Ángeles, encontró un palo en el suelo y quiso llevárselo como recuerdo, a lo que el guía respondió con firmeza: "No vas a volver por ningún palo. Déjalo."
Un pequeño momento de ligereza en medio de tanta información histórica y cultural.
Mientras recorrían Uxmal, el guía no solo explicaba la historia y arquitectura del lugar, sino que continuaba realizando experimentos con su péndulo para mostrar las diferentes energías presentes en las estructuras. Los estudiantes participaban activamente, aunque algunos, como Santiago, Morales y Quijano, eran ocasionalmente reprendidos por distraerse o intentar subir a estructuras prohibidas.
El calor era intenso, y el cansancio comenzaba a hacerse notar. Manuela fue instada a avanzar cuando se rezagaba, y otros estudiantes como Dani y Julio fueron reorganizados en el autobús durante un breve descanso.
EPISODIO 5: "KABÁH: EL SITIO DE LAS MÁSCARAS"
Tras explorar Uxmal, el grupo se dirigió a Kabáh, otro importante sitio de la Ruta Puuc. Aunque menos conocido que Uxmal, Kabáh guarda tesoros arquitectónicos únicos que impresionaron a los estudiantes.
El guía explicó que el nombre "Kabáh" fue dado por el arqueólogo Teoberto Maler, aunque se desconoce el nombre original que los mayas daban al sitio.
Lo primero que llamó la atención del grupo fue el gran arco maya, uno de los pocos que se conserva completo en la región. Este arco marcaba el inicio del Sacbé, el camino blanco elevado que conectaba Kabáh con Uxmal, a unos 18 kilómetros de distancia.
"Ya por último les quiero decir, lado oeste se conserva el gran arco maya, pero solo los cimientos... Vamos a poder ver uno doble en Kabá," había adelantado el guía mientras aún estaban en Uxmal.
Pero sin duda, la estructura más impresionante de Kabáh es el edificio conocido como "CP Pop", descrito por el guía como un "edificio mágico".
"El CP Pop es un edificio mágico," explicó con entusiasmo. Este edificio estaba dedicado a Junab Ku, descrito como "un solo Dios de la medida y del movimiento", concepto que sorprendió a muchos estudiantes que creían que los mayas eran exclusivamente politeístas.
La fachada del CP Pop está decorada con más de cien mascarones, muchos de los cuales se han deteriorado debido a la acción de la vegetación.
"Nuestra hierba es terrible... Puede caer una semillita de estas hierbas en una piedra. Y ahí brota y ahí rompe la piedra," lamentó el guía mientras señalaba cómo la naturaleza había reclamado parte de estas estructuras.
A diferencia de otras zonas arqueológicas más concurridas, Kabáh ofrecía una experiencia más tranquila y personal. Los estudiantes pudieron apreciar los detalles arquitectónicos con calma, sin las multitudes que suelen abarrotar sitios como Chichén Itzá.
"Vean otra vez de nuevo las columnitas. Esto es muy, muy frecuente, característico del estilo arquitectónico," señalaba el guía mientras recorrían el sitio, refiriéndose al estilo Puuc, caracterizado por estas columnas adosadas y los elaborados frisos geométricos.
En Kabáh, el guía también continuó sus demostraciones con el péndulo, confirmando que, al igual que en Uxmal, las estructuras canalizaban diferentes tipos de energía según su orientación y diseño.
En este punto de la excursión, el sol comenzaba a descender, y el grupo decidió realizar una actividad especial: un ejercicio de imaginación guiada. El guía pidió a los estudiantes que cerraran los ojos e imaginaran cómo sería la vida en estos sitios hace más de mil años.
América acompañó a uno de sus compañeros en esta visualización, mientras Luna mostraba un entusiasmo desbordante por la experiencia. El guía mencionó a Naya, descrita como una antigua habitante de la región maya de hace 11,900 años, como referencia para esta visualización.
Este ejercicio permitió a los estudiantes conectar de manera más profunda con el sitio, trascendiendo la simple observación turística para intentar comprender la vida cotidiana de quienes habitaron estos espacios.
Y es aquí donde debemos hacer nuestra segunda pausa. Nos hemos adentrado en las maravillas arquitectónicas de Uxmal y Kabáh, hemos caminado junto a los estudiantes de la Preparatoria Felipe Carrillo Puerto por estos sitios sagrados. En nuestra próxima sección, exploraremos algunas reflexiones sobre esta experiencia y lo que podemos aprender de ella en el mundo contemporáneo.
Hasta ahora, hemos explorado la cosmovisión maya y los impresionantes sitios de Uxmal y Kabáh. En esta última sección, reflexionaremos sobre lo que esta experiencia nos enseña y cómo podemos aplicar esa sabiduría ancestral en nuestra vida cotidiana.
EPISODIO 6: "LECCIONES DE PIEDRA PARA EL MUNDO MODERNO"
Al atardecer, mientras el grupo se preparaba para regresar, el guía reunió a los estudiantes para una reflexión final. Habían pasado horas explorando estos sitios arqueológicos, absorbiendo información, experimentando con el péndulo, imaginando la vida maya... Pero, ¿qué lecciones podrían llevarse consigo?
"Vamos a decir cosas que se saben muy poco y vamos a hacer cosas que no se saben porque el estudioso de la cultura maya que les está hablando, yo mismo las descubrí," había dicho el guía al inicio del recorrido. Y ciertamente, la experiencia había ido mucho más allá de los datos que pueden encontrarse en cualquier libro de texto o guía turística.
Sonido ambiente de atardecer, insectos]
Una de las lecciones más importantes tenía que ver con la armonía energética. Los mayas no concebían sus ciudades como simples aglomeraciones de edificios, sino como instrumentos para canalizar energías cósmicas. Cada estructura, cada orientación, cada número de puertas o escalones tenía un propósito específico dentro de un plan mayor.
En nuestro mundo moderno, donde construimos principalmente por funcionalidad y estética, hemos perdido esa conexión energética con el cosmos. Los edificios de oficinas, los centros comerciales, las viviendas, rara vez se diseñan considerando su impacto energético sobre quienes los habitarán.
Otra lección fundamental está relacionada con la concepción del tiempo. Para nosotros, el tiempo es lineal: pasado, presente, futuro, en una progresión constante e irreversible. Para los mayas, en cambio, el tiempo era cíclico, con patrones que se repetían y que podían predecirse mediante complejos cálculos astronómicos.
Esta visión cíclica del tiempo nos invita a reflexionar sobre nuestros propios patrones, tanto personales como sociales. ¿Estamos condenados a repetir ciertos ciclos? ¿Podemos, como los mayas, predecir y prepararnos para ellos?
La relación con la naturaleza es otra enseñanza valiosa. A pesar de su sofisticación arquitectónica y astronómica, los mayas no intentaban dominar la naturaleza, sino vivir en armonía con ella. Sus construcciones, aunque monumentales, respetaban el entorno natural y, como vimos en Kabáh, eventualmente la naturaleza reclamaba su espacio.
En nuestra era de crisis climática y extinción masiva de especies, esta lección de humildad y respeto hacia el entorno natural resulta más relevante que nunca.
Durante la excursión, el guía había insistido repetidamente en la importancia de "pensar como maya" para entender verdaderamente los sitios. Esta capacidad de adoptar temporalmente otra cosmovisión, de ver el mundo a través de ojos diferentes a los nuestros, es quizás la lección más valiosa de todas.
En un mundo cada vez más polarizado, donde las burbujas informativas nos encierran en nuestras propias perspectivas, la capacidad de comprender y valorar otras formas de ver el mundo resulta esencial para la convivencia y el progreso colectivo.
Los estudiantes de la Preparatoria Felipe Carrillo Puerto vivieron una experiencia transformadora ese 16 de marzo. No solo adquirieron conocimientos sobre arquitectura, astronomía e historia maya, sino que, más importante aún, tuvieron la oportunidad de cuestionar sus propias concepciones sobre el tiempo, el espacio, la energía y la relación con el cosmos.
EPISODIO 7: "EL RETORNO AL PRESENTE"
Mientras el autobús regresaba a la ciudad al caer la noche, los estudiantes compartían sus impresiones, comentaban lo que más les había sorprendido, intercambiaban fotografías y, seguramente, algunos ya planeaban su próxima visita a otros sitios arqueológicos.
El guía, satisfecho aunque cansado, probablemente reflexionaba sobre su misión: no solo transmitir datos históricos, sino encender una chispa de curiosidad y respeto por una cultura cuyos logros aún nos asombran.
Esta excursión a la Ruta Puuc nos recuerda que, a pesar de los siglos transcurridos, a pesar de la destrucción y el saqueo, a pesar de los cambios drásticos en nuestra forma de vida, algo de la sabiduría maya permanece, esperando ser redescubierto por quienes se acercan con una mente abierta y un corazón dispuesto a aprender.
Como dijo el guía al demostrar las energías con su péndulo: "Se confirma que nuestros mayas antepasados construían sus ciudades para captar energía de las estrellas y aunque hayan pasado los siglos, las destrucciones, sigue habiendo lo mismo."
Y así concluye nuestro recorrido por la Ruta Puuc, siguiendo los pasos de los estudiantes de la Preparatoria Felipe Carrillo Puerto. Espero que este viaje haya despertado en ustedes la misma curiosidad y asombro que experimentaron esos jóvenes ese domingo 16 de marzo.
Si algún día tienen la oportunidad de visitar estos sitios, recuerden: no vayan solo como turistas en busca de la foto perfecta para redes sociales. Intenten, aunque sea por un momento, "pensar como maya", sentir la energía de los lugares, imaginar las vidas que transcurrieron entre esas piedras milenarias. Solo así podrán apreciar verdaderamente la grandeza de esta civilización.
Antes de despedirnos, recapitulemos brevemente lo que hemos aprendido en este viaje:
La palabra "Mayab" significa "la tierra de los no muchos", reflejando cómo los mayas se veían a sí mismos como una élite.
Los cuatro rumbos cardinales tenían profundas asociaciones simbólicas: el Este con el fuego y la expansión, el Oeste con el agua y el reposo, el Sur con la tierra y la materialidad, el Norte con el aire y el espíritu.
Existían dos tipos de energía que fluían por las estructuras mayas: la celeste (masculina, universal) y la terrestre (femenina, humana).
La arquitectura maya, ejemplificada en sitios como Uxmal y Kabáh, no era meramente estética o funcional, sino energética, diseñada para canalizar fuerzas cósmicas específicas.
La numerología maya se aplicaba constantemente en sus construcciones, como las nueve puertas del Cuadrángulo de las Monjas que representaban los nueve niveles del inframundo.
La presencia de elementos acústicos, como las posibles trompetas en las cresterías, nos muestra una sofisticación tecnológica que apenas comenzamos a comprender.
Y quizás lo más importante: la capacidad de adoptar temporalmente otra cosmovisión nos permite enriquecer nuestra propia perspectiva del mundo.
Agradezco su compañía en este episodio de "Crónicas del Ayer y Hoy". Soy Rafael Domínguez, transmitiendo desde Radio "Voces del Pasado". Los invito a sintonizarnos en nuestro próximo programa, donde continuaremos desenterrando historias fascinantes que conectan nuestro pasado con el presente.
Hasta entonces, no olviden que, como nos enseñaron los mayas, somos parte de un universo más grande y más complejo de lo que nuestros ojos pueden ver. Hay energías, conexiones y sabiduría antigua esperando ser redescubiertas por quienes se acercan con respeto y curiosidad genuina.