un cordero 23 juan
roldanbruno889에 의해Salmo 1 – Los dos caminos
Habla del justo que medita en la ley de Dios y del malvado que se pierde.
El justo medita en la ley del Señor, como árbol plantado junto al agua.
El malvado, en cambio, se dispersa como el polvo al viento.
Salmo 2 – El Mesías, rey de Sión
Dios establece a su ungido como Rey, aunque las naciones se rebelen.
El Señor dice: “Tú eres mi hijo, hoy te he engendrado.”
Bienaventurados los que se refugian en Él.
Salmo 3 – Confianza en Dios ante los enemigos
David clama a Dios en medio del peligro y halla consuelo.
“Tú, Señor, eres mi escudo, mi gloria y quien levanta mi cabeza.”
Salmo 4 – Plegaria confiada por la noche
El justo entrega su alma a Dios antes de dormir.
“En paz me acuesto y en seguida me duermo, porque tú, Señor, me haces vivir tranquilo.”
Salmo 5 – Oración de la mañana
El justo comienza su día orando y buscando la guía de Dios.
“Por la mañana te presento mi súplica y quedo esperando.”
Salmo 6 – Súplica en la tribulación
El salmista enfermo clama por misericordia.
“Ten piedad de mí, Señor, porque desfallezco; sana, Señor, mis huesos.”
Salmo 7 – El justo juez
David confía en que Dios juzga con justicia a todos.
“Juzgame, Señor, conforme a mi justicia y a mi integridad.”
Salmo 8 – La majestad de Dios y la dignidad del hombre
El salmista contempla la creación y reconoce el amor de Dios.
“¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!”
Salmo 9 – Acción de gracias por la justicia de Dios
Alaba al Señor por librarlo de sus enemigos.
“Cantaré a tu nombre, Altísimo, porque hiciste justicia.”
Salmo 10 – Súplica del pobre perseguido
El pobre clama por la intervención de Dios ante la maldad.
“Levántate, Señor; no olvides al afligido.”
Salmo 11 – Confianza en Dios, justo juez
Cuando todo parece perderse, el justo confía en el Señor.
“El Señor está en su santo templo; sus ojos observan a los hombres.”
Salmo 12 – Súplica contra los mentirosos
El salmista pide ayuda ante la falsedad y la corrupción.
“Salva, Señor, porque ya no hay hombres fieles.”
Salmo 13 – Clamor del que se siente abandonado
El justo sufre el silencio de Dios, pero mantiene su fe.
“¿Hasta cuándo, Señor, me olvidarás? Yo confío en tu amor.”
Salmo 14 – Corrupción de los hombres
El necio niega a Dios, pero el Señor mira a los justos.
“El necio dice en su corazón: no hay Dios. Pero el Señor protege a su pueblo.”
Salmo 15 – El justo ante Dios
Describe quién puede vivir en la presencia del Señor.
“El que procede honradamente y dice la verdad de corazón.”
Salmo 16 – El Señor es mi herencia
El justo encuentra su felicidad en Dios.
“El Señor es mi herencia y mi copa, tú aseguras mi suerte.”
Salmo 17 – Súplica del justo perseguido
El salmista pide protección divina frente a sus enemigos.
“Guárdame como a la niña de tus ojos, escóndeme a la sombra de tus alas.”
Salmo 18 – Canto de victoria y alabanza
David agradece a Dios por liberarlo.
“Te amo, Señor, mi fortaleza, mi roca, mi libertador.”
Salmo 19 – La gloria de Dios en la creación y en la ley
Los cielos proclaman la grandeza del Señor.
“Los cielos narran la gloria de Dios, el firmamento anuncia la obra de sus manos.”
Salmo 20 – Oración por el rey
El pueblo pide bendición y victoria para su rey.
“Que el Señor te escuche en el día del peligro; que te conceda lo que tu corazón desea.”