ALFREDO
por JEFFERSON MIGUEL BORRERO DE LA ROSABuenos días, mi nombre es Alfredo Pumarejo. Tengo 38 años, y le voy a contar lo que me ocurrió el sábado 26 de marzo del 2020.
Ese sábado me tocó dar clases toda la mañana, había muchos estudiantes, luego en la clase de la tarde, ocurrió algo muy raro, había mucha neblina, parecía que iba a llover, pero no llovió. Hacía mucho frío, mucho frío, nos tocó apagar los aires porque se estaban cómo empañando los vidrios y los estudiantes estaban muy incomodos y optamos por terminar la clase ese día.
Empezó a oscurecer, al caer la noche, los estudiantes se fueron a mí me tocó cerrar dejar todo en orden en el salón, y entonces bajé, ese día me tocó dejar el carro en el parqueadero subterráneo, tomé el ascensor, y cuando bajé. Empecé a escuchar risas de niños, entonces me salí del ascensor rápidamente para ver, ya toda la universidad casi que sola, estaban solo los guardias. Pero me inquietaba escuchar las risas de los niños, y escuchaba que estaban más hacia abajo. Entonces, no bajé mucho más por el ascensor, si no que preferí bajar por las escaleras de emergencia. Y yo escuchaba esos niños, bajé por las escaleras de emergencias, llegué a los pisos del sótano, no había muchos carros, y empecé a escuchar las risas de los niños, más fuerte cómo si se estuvieran acercando a mí. Entonces rápidamente fui a mí carro a mirar, no podía abrirlo, fui a buscar ayuda a los celadores, peri cuando iba subiendo, empecé a ver sombras, sombras de niños corriendo para todos lados, me dio mucho miedo, y empecé a correr.
Cuando subí, le conté a los celadores y ellos me contaron la historia.
Y es que aquí antes de construir estos edificios, existía un colegio, que se quemó en los años 50, y murieron 14 niños, y ellos dicen que allá abajo, quedaron los cuerpos sepultados e incinerados, quedaron las almas y todavía se escuchan las voces de esos niños. Este caso salió por prensa, por periódicos de esa época, y luego lo ocultaron todo, ya que, pues el incendio fue responsabilidad de algunas personas, nunca se supo, pero por alguna o otra razón ese tema se escondió y nunca se supo la verdadera causa, entonces todas las tardes, al caer la noche en este edificio, al bajar al sótano, siempre se escuchan las risas de los niños FIN.