Yo
valentinavillalobos006에 의해Nombre: Valentina Villalobos González
Grupo: M14C1G65-006
Asesor virtual: Verónica Araceli Guerrero Pineda
Actividad integradora 4. La tabla periódica y sus aplicaciones.
Fecha: 11 de noviembre 2025
Diapositiva 2. Familias en la tabla periódica.
Las familias de la tabla periódica son columnas verticales que agrupan elementos con propiedades químicas parecidas, ya que todos tienen una configuración electrónica similar en su última capa de electrones. La tabla está organizada en filas horizontales llamadas períodos y columnas verticales llamadas grupos o familias.
Los elementos se colocan según su número atómico creciente, es decir, de acuerdo con la cantidad de protones que posee su núcleo. Los elementos que pertenecen a una misma familia comparten características y comportamientos químicos semejantes, como su reactividad o el tipo de compuestos que forman. Cada familia se distingue por un número específico, que puede escribirse con números romanos o arábigos.
Las familias más importantes de la tabla periódica son:
Familia 1: Metales Alcalinos.
Familia 2: Metales alcalinotérreos
Familia 17: Los halógenos.
Familia 18: Gases nobles.
Familia de los lantánidos y actínidos.
Diapositiva 3: Periodos de la tabla periódica.
Cada período de la tabla periódica indica el número de capas electrónicas que tienen los átomos de los elementos. Al avanzar de arriba hacia abajo en la tabla, se va sumando una capa más de electrones. El primer período, por ejemplo, tiene solo dos elementos que son hidrógeno y helio, cuyos átomos cuentan con una sola capa electrónica.
Dentro de un mismo período, cuando nos movemos de izquierda a derecha, los elementos cambian gradualmente sus propiedades: pasan de ser más metálicos a comportarse de forma más no metálica. Esto ocurre porque, aunque se agregan más protones al núcleo y más electrones a la misma capa, el núcleo ejerce una atracción más fuerte sobre los electrones. Esa mayor atracción hace que el tamaño del átomo disminuya y que aumente su tendencia a comportarse como no metal.
Diapositiva 4: Número atómico.
El número atómico representa la cantidad total de protones que tiene el núcleo de un átomo de un elemento químico. Se simboliza con la letra Z, que proviene del término alemán Zahl (que significa “número”). Este valor se escribe como subíndice a la izquierda del símbolo químico del elemento, justo debajo del número másico A, el cual indica la suma de protones y neutrones del núcleo.
El número atómico es muy importante porque permite ordenar los elementos en la tabla periódica: están organizados de menor a mayor cantidad de protones. A medida que avanzamos por las filas y columnas de la tabla, el número atómico aumenta, mostrando cómo crece la complejidad de los átomos y cómo cambian sus propiedades químicas.
Diapositiva 5: El criterio para la denominación del símbolo químico.
El símbolo químico del mercurio es Hg, y su denominación sigue el criterio general de derivarse del nombre en latín del elemento. En este caso, proviene de la palabra “hydrargyrum”, que significa plata líquida (del griego hydr- = agua y argyros = plata), debido a su apariencia brillante y su estado líquido a temperatura ambiente.
Por eso, aunque su nombre en español es mercurio, su símbolo Hg se basa en su nombre latino, siguiendo la regla de usar una o dos letras, la primera en mayúscula (H) y la segunda en minúscula (g) para formar su abreviatura oficial.
Diapositiva 6: Masa atómica del mercurio.
La masa atómica de un elemento es una medida que indica el promedio ponderado de las masas de sus átomos en sus diferentes isótopos (solo los abundantes naturalmente) expresado en unidades de masa atómica (u) o gramos por mol (g/mol). Sirve para conocer cuánta “materia” (en cuanto a masa) hay en una cantidad de átomos del elemento.
Su masa atómica (o peso atómico) es aproximadamente 200,59 u (o g/mol).
Esto quiere decir que, en promedio, un átomo del mercurio pesa 200,59 unidades de masa atómica, y un mol de mercurio (≈ 6 ×10²³ átomos) pesaría ~200,59 gramos bajo condiciones estándar.
Este valor tiene en cuenta los diferentes isótopos del mercurio y su abundancia natural, de modo que se trata de un valor “promedio” para el elemento tal como aparece en la naturaleza.
Diapositiva 7: Clasificación de compuestos orgánicos e inorgánicos.
La clasificación de los compuestos orgánicos e inorgánicos es importante porque permite entender mejor la enorme variedad de sustancias que existen y cómo se comportan. Al dividirlos en estos dos grandes grupos, se facilita su estudio y su aplicación en diferentes campos de la ciencia y la industria.
Los compuestos orgánicos son aquellos que contienen carbono y, por lo general, están relacionados con los seres vivos, como los carbohidratos, proteínas, lípidos y plásticos.
En cambio, los compuestos inorgánicos incluyen sustancias como las sales, los metales, los ácidos y las bases, que provienen principalmente del mundo mineral.
Esta clasificación ayuda a los científicos y estudiantes a identificar patrones, predecir reacciones químicas y comprender mejor cómo se forman y transforman las sustancias. Además, permite aplicar este conocimiento en áreas como la medicina, la agricultura, la tecnología y el medio ambiente. En resumen, clasificar los compuestos orgánicos e inorgánicos es fundamental para organizar el conocimiento químico y aprovecharlo de manera más efectiva en la vida cotidiana y en el desarrollo científico.
Diapositiva 8: Ejemplos de compuestos orgánicos e inorgánicos.
Compuestos orgánicos
Metano (CH₄)
Nomenclatura IUPAC: Metano
Es el hidrocarburo más simple. Es un gas incoloro e inflamable, principal componente del gas natural.
Etanol (C₂H₆O)
Nomenclatura IUPAC: Etanol
Es un alcohol que se encuentra en las bebidas alcohólicas y se usa también como disolvente o combustible.
Ácido etanoico (CH₃COOH)
Nomenclatura IUPAC: Ácido etanoico
Más conocido como ácido acético, es el componente principal del vinagre y tiene un olor característico.
Compuestos inorgánicos
Cloruro de sodio (NaCl)
Nomenclatura IUPAC: Cloruro de sodio
Es la sal común, usada como condimento y conservante de alimentos.
Dióxido de carbono (CO₂)
Nomenclatura IUPAC: Dióxido de carbono
Gas producido en la respiración y en la combustión; esencial para la fotosíntesis de las plantas.
Ácido sulfúrico (H₂SO₄)
Nomenclatura IUPAC: Ácido tetraoxosulfúrico (VI)
Es un ácido fuerte usado en la industria para fabricar fertilizantes, detergentes y baterías.
Diapositiva 9: ¿Para qué nos sirve conocer y comprender la estructura de la tabla periódica en tu vida diaria?
Conocer y comprender la estructura de la tabla periódica es muy útil en la vida diaria porque nos permite entender mejor el mundo que nos rodea y cómo están formadas las cosas.
La tabla periódica no solo es una herramienta para los químicos, sino una guía que explica cómo se comportan los elementos y cómo se combinan para formar todo lo que usamos: desde el agua que bebemos hasta los materiales de los celulares, los alimentos o los medicamentos.
Por ejemplo, saber qué elementos son metales o no metales nos ayuda a comprender por qué ciertos objetos conducen la electricidad y otros no. También nos permite entender por qué algunos elementos son tóxicos, por qué ciertos alimentos contienen minerales importantes como el calcio o el hierro, o por qué algunos productos de limpieza son más fuertes que otros.
En resumen, comprender la estructura de la tabla periódica nos ayuda a tomar decisiones más informadas en la vida cotidiana, a cuidar mejor nuestra salud y el medio ambiente, y a entender los principios básicos que rigen la materia y la tecnología que usamos todos los días.