maria dorme
от TCS Spy 1.0Señor, al final de este día, vengo a Ti una vez más. No con prisas, no con ruido, sino con un suspiro. Ese suspiro del alma que solo Tú entiendes. Estoy aquí porque necesito Tu paz. Porque sin ella, la noche pesa más. Porque sin Ti, el sueño no es descanso, es solo cansancio.
Jesús, esta noche no vengo a esconderme, vengo a entregarme. Vengo con todo lo que soy, con todo lo que viví hoy, con todo lo que no dije, con todo lo que me guardé. Vengo porque confío en que Tú sabes recibirlo todo sin juicio, sin rechazo, con amor.
Gracias por no esperar que llegue perfecto. Gracias porque no tengo que impresionar a nadie cuando oro. Solo tengo que ser sincero. Solo tengo que abrir el corazón. Y eso quiero hacer ahora. Esta noche quiero rendirme por completo.
Padre, hubo momentos hoy en los que sentí miedo. Miedo a no lograrlo, miedo a fallar, miedo a perder. Miedo a que las cosas no salgan como espero. Miedo a decepcionar. Y reconozco que ese miedo a veces toma el control. Pero no quiero que sea así esta noche.
Tu Palabra dice en Isaías cuarenta y uno, verso diez: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Esa promesa me sostiene ahora. Esa promesa es mi refugio.
Espíritu Santo, respira sobre mí. Que esta noche, cada temor sea reemplazado por fe. Que cada pensamiento que me paraliza sea sustituido por Tu verdad. Que el silencio no sea espacio para la ansiedad, sino para la comunión contigo.
Jesús, si hoy hubo fracasos, los reconozco. Si hubo aciertos, los agradezco. Pero no quiero que nada de eso determine cómo descanso. Quiero dormir no por lo que logré o fallé, sino porque sé que Tú estás conmigo. Porque sé que en Ti, incluso el fracaso puede tener propósito.
Gracias por acompañarme en este camino. Gracias por caminar conmigo en lo visible y en lo invisible. Gracias porque nunca me has dejado solo. Porque aunque a veces no Te sienta, siempre estás. Aunque no siempre lo vea, siempre obras.
Señor, esta noche quiero entregarte mis pensamientos. Los que giran sin parar. Los que me inquietan. Los que me hacen sentir insuficiente. Los que traen dudas. Llévate cada uno. Que no entren conmigo en el sueño. Que no me roben el descanso.
Padre, si estoy cargando algo que no me corresponde, muéstramelo. Si hay un peso que Tú no me pediste llevar, quítalo de mis hombros. Si hay una preocupación que me está alejando de Ti, enséñame a soltarla. Porque quiero descansar de verdad. No solo dormir, sino descansar en Ti.
Gracias por entenderme como nadie. Por saber cuándo estoy agotado aunque sonría por fuera. Por conocer el cansancio de mi alma incluso cuando trato de disimular. Gracias porque puedo dejar todas las apariencias contigo. Aquí soy real. Aquí soy yo. Y eso basta.
Jesús, quédate conmigo esta noche. No necesito promesas humanas. Solo necesito recordarme quién eres Tú. Tú eres paz. Tú eres refugio. Tú eres descanso.