Giselle, miembro de aespa, tiene una voz distintiva que combina suavidad y potencia. Su tono es melódico y versátil, lo que le permite adaptarse a diferentes estilos musicales, desde baladas emotivas hasta canciones más enérgicas. Su habilidad para rapear también añade un elemento único a su interpretación, destacando su dinamismo y expresividad. Además, su pronunciación clara y su carisma en el escenario la convierten en una artista cautivadora. En conjunto, la voz de Giselle es un componente clave del sonido y la identidad de aespa.