A las 3:17 a. m., el teléfono sonó. Una sola vez. No hubo número en pantalla, ni vibración, solo ese tono agudo, seco... como una advertencia. María se levantó, descalza, con el corazón latiéndole en los oídos. El pasillo estaba más frío de lo normal. La puerta del cuarto de su madre —muerta hace tres años— estaba entreabierta. Y dentro, alguien respiraba.
esMâleD'âge moyenNarrationProfondCalmeSérieuxProfessionnelSpanish
Public
il y a 9 mois
Échantillons
Il n'y a pas encore d'échantillons audio
