Además, ha inspirado películas, obras de arte, series y adaptaciones que mantienen vivo el legado de Alicia hasta nuestros días.
También era una persona muy tímida y tartamuda. Curiosamente, se sentía mucho más cómodo conversando con niños que con adultos.
Para quienes no recuerdan la trama, todo comienza cuando Alicia ve a un Conejo Blanco con chaleco y reloj que parece tener mucha prisa. Intrigada, lo sigue hasta una madriguera y cae en un mundo completamente absurdo.
Uno de los momentos más recordados es la merienda eterna donde siempre son las seis de la tarde, una escena que desafía por completo nuestra lógica cotidiana.
También destaca el uso del llamado “nonsense” o sinsentido. Carroll crea un mundo donde las reglas normales dejan de funcionar y donde los juegos de palabras desafían la lógica tradicional.
El impacto de la obra ha sido enorme. Disney popularizó la historia con su película animada, mientras que Tim Burton la reinterpretó para una nueva generación.
Esa mezcla de humor, imaginación y desafíos lingüísticos es una de las razones por las que la obra sigue siendo tan estudiada y admirada.
Y que, a veces, los mundos más absurdos son los que nos enseñan las verdades más profundas.
Le pidió disculpas a los niños por dedicar este libro a una persona adulta, su mejor amigo. Esta persona puede comprender todo, incluso los libros para niños, y vive en Francia, necesitando ser consolado.